Laura Dekker

La mae le dio la vuelta al mundo en un velero con unos pinches 16 años.

Y al final de la travesía se encuentra con que el libro de Guinnes no le reconoce el logro para no incentivar que los chamacos se manden en aventuras locas.

¡basura!

También al final de su viaje, expresó que lo que más la traumó fue el trato de las autoridades holandesas:

«Mirando hacia atrás siento que las autoridades holandesas me trataron mal. Me temo que la pesadilla continuará atormentándome»

A ella la separaron de su familia para ponerla bajo la custodia de los servicios de protección de menores por mandarse a seguir un sueño.

Las autoridades defendieron su labor:

«Siento que Laura esté traumatizada, pero no me arrepiento de haber cumplido con nuestra responsabilidad»

¿Alguien más notó la barbarie de contradicción expresada en esta oración?

Su labor, es proteger a los niños aunque en el proceso los traumen de por vida (?)

¡basura!

¡Valiente sistema este que nos inventamos para protegernos (de nosotros mismos)!


Acá el artículo en BBC Mundo

Quiero II

Hace un par de días cuando describí lo que Quiero, nadaba en agua dulce, turbia de tanta mierda que flotaba al rededor.

Un par de santos, tres demonios y de pronto el agua que se vuelve salada, llegan las olas y todo claro. Recordé la ruta que alguna vez señale en aquel viejo mapa que sigue pudriéndose pegado a la pared en casa de mamá .

De fondo suena «La Perla», sí, esa que es con Rubencito y Calle 13.

Ahora la lista ya es otra, veamos, primero lo que esta mal:

2. Un celular con Android.
(¿Para qué  putas? No puedo ni usar bien el que tengo)

3. Un Metabo/Maquita.
(¿Qué demonios que estaba pensando? Gente se a arrancado dedos con esos chuicas)

4. La matrícula de la U.
(¿Y esto era prioridad? Con que salga a alguna hora me conformo)

5. Una enciclopedia que pueda cargarse directamente a la cabeza.
(¡Otra ayotada! Si de fijo ni voy a saber como consultarla)

6. Un cerebro al que le funcione más del 10% de las neuronas.
(No hace tanta falta, si de porsí, conozco gente que subsiste con menos)

7. Un corazón que sepa más que bombear sangre.
(Sí, fuí a leer libros de medicina, ¿Quería un corazón con SSH y conexión inalámbrica? )


Sonando:

yo no lucho por un terreno pavimentado
ni por metros cuadrados, ni por un sueño dorado


Siguiendo en la fila, lo que se puede rescatar:

77. Una VolksWagen Kombi ’69;
(Hecha mierda y que acumule más historias de las que pueda contar de viejo).

18. 3 contenedores marítimos de 40 pies.
(Para una casa con más de mil kilómetros recorridos).

47. Que no me cueste tanto redactar las cosas.
(Fijo, sino, relea el post y entienda, esta vara la necesito. ¡URGE!).

69. Escribir una canción eterna…
(Requisito: El punto anterior).

Y claro, lo que faltó desde el principio:

1. Una neverita repleta de cerveza con hielo.

Así, así, es como lo canta Calle 13 -esos maes conocen-  y así me la recordaron los compas (Jámes y Herson).

Cuando uno ve que el otro día se me olvido esta, salta a la vista que  estaba en con severos problemas mentales de tipo 7 (los otros 23 y medio, siguen conmigo).

Postdata:
¡Soberana mierda!, como cuesta esto de los sueños, se descuida uno y esta prostituta vida agarra por donde le da la gana. ¡Que varas!

Quiero

* Un celular con Android
* Una VolksWagen Kombi ’69;
* 3 contenedores marítimos de 40 pies.
* Un Metabo/Maquita.
* La matrícula de la U
* Que no me cueste tanto redactar las cosas.
* Una enciclopedia que pueda cargarse directamente a la cabeza.
* Un cerebro al que le funcione más del 10% de las neuronas.
* Un corazón que sepa más que bombear sangre.

Y escribir una canción eterna…

Pok

Hace un rato me estaba acordando de que la noche antes de salir de un hotel en Tailandia la recepcionista nos preguntó si deseabamos un desayuno para llevar, ya que al día siguiente salíamos

Le respondimos que sí, que sonaba a buena idea.

Ella nos pregunto si queríamos el sanguche de carne, pollo o «pok» ­la conversación se estaba dando en inglés­ y logramos traducir todo excepto esa particularísima palabra.

Nos tomó como diez minutos entener que se refería al cerdo «pork», y nos tomó aún más que como los asiáticos así como pronuncian el español, pronuncian el inglés ­sin erres­

Cada vez que recuerdo esto no puedo eviar la sonrisa que se me dibuja en la cara.

¡Diferencias culturales hay en todas direcciones!